En Sinaloa, la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza no solo cobra vidas, también cierra el paso a la libertad de prensa. Un grupo de reporteros quedó atrapado en medio de una balacera al cubrir una nota roja.

En la comunidad de El Pozo, al oriente de Culiacán, cuatro periodistas se convirtieron en testigos inseguros de la violencia: huyeron del fuego cruzado mientras cubrían un tiroteo que dejó al menos seis muertos. El episodio impacta: no hubo heridos, pero sí un recordatorio brutal de que cubrir la noticia puede ser mortal.
Periodismo en zonas de guerra: ¿equipo o escudo insuficiente?
Organizaciones periodísticas han denunciado la falta de salvaguardas para los comunicadores: suman al menos 70 agresiones en Sinaloa entre agosto 2024 y mayo 2025. La Asociación 7 de Junio y Artículo 19 exigieron protocolos especializados—de protección, no de protocolo—pero los peligros siguen aumentando. Este no fue un incidente aislado, sino la crónica de una violencia que ve en la prensa una extensión del conflicto.

Cuando disparan al aire, también disparan al periodismo. El norte exige un compromiso real para proteger a quienes arriesgan su vida por informar. Basta de titulares bonitos: queremos acción.
#TrincheraNorte #VozDelNorte


